En estos 35 años de experiencia equipando instituciones, desde colegios privados hasta gigantes como la UBA, hemos notado un patrón costoso en el sector educativo: la compra de tecnología sin el debido asesoramiento.
Si bien hacer un clic en Mercado Libre es rápido, a corto plazo esa «inversión» se convierte en un dolor de cabeza. En MDP, no solo movemos cajas, sino que ofrecemos soluciones. Te contamos por qué.
1. El falso ahorro de la tecnología que no es profesional
Es un error técnico común instalar equipos que no fueron diseñados para el uso intensivo que exige una institución educativa. Los televisores, los proyectores o los equipos de audio hogareños, aunque parecidos, no son lo mismo que sus pares profesionales.
- La mayoría del equipamiento específico viene diseñado para un uso intensivo, incluso 24/7. Los equipos convencionales simplemente no resisten esa exigencia.
- A la larga o a la corta, la inversión inicial resulta insuficiente. Los equipos fallan o no cumplen con las expectativas, obligando a la institución a comprar un segundo set de equipos adecuados. Se termina haciendo una inversión doble.
2. La mentira de la “Clase Híbrida” que no se escucha
Muchos directivos creen que equipar un aula híbrida es solo poner una cámara web apuntando al pizarrón. Sin embargo, el audio termina siendo el gran olvidado en la tecnología educativa, y es ahí donde la clase falla. Los alumnos virtuales se quejan de que no escuchan nada, arruinando toda la experiencia.
La virtualidad es la combinación de tres elementos: audio + video + conexión a internet. Si falta alguno, la experiencia no es completa.
¿Cómo se soluciona profesionalmente?
Micrófonos y sistemas de audio diseñados para captar la voz del docente en todo el espacio del aula, asegurando que los alumnos remotos tengan la misma calidad de experiencia que los presentes.
3. La decisión que recae en el directivo o docente voluntarioso
La mayor traba que enfrentamos es que el requerimiento tecnológico se haga sin el conocimiento de causa necesario. Lamentablemente, no todos los establecimientos cuentan con un área de sistemas dedicada. A veces, la decisión de compra recae en un directivo o un docente con buena voluntad, pero sin la idoneidad técnica.
Nuestra meta es ser el consultor tecnológico que su institución necesita.
Un cliente, por ejemplo, que tiene un medio gráfico importante, vino pidiendo unas «camaritas web y un par de micrófonos» para montar un canal de streaming. Ellos creían que eso era suficiente. Nosotros los asesoramos, no solo en tecnología (que era una inversión totalmente diferente), sino en la percepción laboral. Damos soluciones reales: evaluar el uso, la compatibilidad con el equipamiento existente y la escalabilidad.
¿Cómo asegurarse una vida útil de 5 a 7 años?
Al igual que no todos los autos pueden correr en Fórmula 1, no todo el equipamiento es apto para la educación. El criterio de MDP es simple: hay equipos preparados para cada funcionalidad. Un buen asesoramiento evita meter a todos en la misma bolsa.
Es posible armar un plan de actualización por etapas:
- Urgencias: Sonido para eventos o un proyector para un aula clave.
- Adecuación Informática: Equipos de uso para los alumnos y servidores para los temas académicos de los profesores.
- Salto de Calidad: Incorporación de pantallas interactivas, un método de enseñanza eficaz y necesario a nivel mundial.
MDP es un proveedor confiable con más de 35 años de experiencia y actualización constante, lo que nos permite trabajar con las exigencias más altas del país. Esa misma calidad y conocimiento se traslada a su colegio privado o secundario.